saca tus vacaciones del armario

Para

EN LAS DUNAS DE CORRALEJO, EL ÁREA GAY DE FUERTEVENTURA

Maxo

8 responses

1 julio, 2014

 

Parque Natural de las Dunas de Corralejo

“No puedo más, ¡adiós!”. Estas fueron las últimas palabras que mi querido ex novio me mandó por whatsapp. Estaba destrozada, hundida, y me repetía sin cesar: “¡Otra vez maricón!”. En estos momentos me viene siempre muy bien rodearme de pura naturaleza, sentir el sol en mi piel,  y que el viento me revuelva el pelo (ya que el estómago lo tenía así, ¡qué más da!) y, por supuesto, unos buenos baños en el mar. Eso limpia toda la mala energía y te devuelve a la vida, ¡te lo aseguro!

Un inciso para que te sitúes. Vivo en  Fuerteventura, conocida como la playa de Canarias, la isla más salvaje del archipiélago y a la que me gustaría que eligieras para tu próximo destino.

Como te contaba, y ni corta ni perezosa, cogí el pareo, la mochila con todo lo necesario, quité la capota del coche, puse la canción de Fangoria “Dramas y comedias” y me escopeteé a las playas de Corralejo, las más gais del norte de la isla. ¡Mejor opción imposible!

La luz de la mañana en este paraje es increíble, casi de otro planeta. Solo un simple vistazo a la vecina Isla de Lobos con Lanzarote atrás, me dibujó una nueva sonrisa en la cara al sentirme tan afortunado de poder contemplar este paisaje maravilloso, sin igual.

Por supuesto me fui al kilómetro 22… ¿Cómo?, que no saben qué es el kilómetro 22. Chiquillas, ¡no están puestas! Pues es uno de los puntos de cruising de la isla majorera. Esta zona gay aparece a continuación de la playa del Burro, en dirección Corralejo. Imaginen: fantásticas playas salvajes de arena rubia y fina (no como la Peloponi, ¡claro!), aguas turquesas y hombres de todos los colores y lugares del mundo entero. Perdona bonita, pero las bobas se acabaron, ¡a rey muerto, gay puesto!

Y fue allí, precisamente, donde conocí a una pareja de chicos italianos que estaban de vacanza, simpatiquísimos. Ambos estaban encantados con la isla y se planteaban venir a vivir a Fuerteventura. Jajaja, les suele pasar a casi todos.

Con cada baño que me daba en estas alucinantes aguas turquesas del Parque Natural de Corralejo, sentía cómo recobraba la energía y las ganas de… un poco de sexo, ¡misté! Una de las veces que me adentré en el mar, a pocos metros se encontraba un alemán guapísimo que, tal como pude observar por su corpulencia,  había venido a practicar surf. ¡Qué ojos, Mery! Me quedé boba mirándolo y, como una es un poco atrevida y ha recorrido ya mucho mundo, le eché valor y empecé a entablar una conversación (que si cómo te llamas, que si la escuela de surf por allí, que cuál es la mejor, que si yo hago snorkel, que si te cojo el tubo, bla, bla, bla), así que poco a poco, al compás de la marea y de las risas, fuimos acercándonos hasta sellar aquel encuentro con un beso de película. ¡Qué boca tenía el machaso! Pasamos toda la tarde juntos, viendo cómo el sol iba dibujando con su movimiento la nueva estampa del atardecer en este paraje paradisíaco mientras me reflejaba en aquellos ojos turquesas como el mar donde nos habíamos estado bañando.

Cuando volví al coche y recordaba el idílico día que había vivido, caí en la cuenta de que no tenía el número de teléfono de los italianos (lo cual maldije), pero mi ira se aplacaba al rememorar los besos y la cara de Mike, el alemán, y fue en ese preciso instante cuando sonó el timbre de mi iPhone avisando de que tenía un nuevo whatsapp. Era de Mike, que decía: “¡Gracias guapo! Quiero volver a verte”.

Pues ni corta ni perezosa quedé con él. La noche de Corralejo tiene un encanto especial, un ambiente internacional unido al sabor que rezuma por ser aún un pueblo marinero hospitalario, en el que todavía se respira el encanto de sus gentes. Especialmente romántico es disfrutar de una velada escuchando el romper de las olas en su paseo marítimo. Y, como soy una novelera, no perdí la oportunidad de mostrarle el último sitio de moda y ambiente de la isla: Le Freak Klub, donde la buena música, la decoración exquisita y sus simpáticos camareros componen un cóctel delicioso para disfrutar, aún más si cabe, de unos estupendos mojitos en su terraza.

No hubiera encontrado mejor opción para mi cita con Mike. Así que, sobre las once de la noche, estaba emperifollado (más tarde quitaría lo de emperi…), con un color tostado en mi piel que resaltaba mis encantos, esperando a Mike en el Le Freak  Klub cuando apareció mi alemán, guapísimo, con esos ojos, de los que sin duda me había enamorado, resaltando sobre su esculpido y enrojecido cuerpo por el sol de  un día intenso de playa… ¡Uf!, ¡qué hombre!

Te aseguro que yo nunca olvidaré los grandiosos días que pasamos juntos en la isla, y estoy convencido de que él tampoco se olvidará de mí ni de Fuerteventura, ¡FOR EVER!

Km 22 - Dunas de Corralejo

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8 comentarios

marioli

/ 2 julio 2014, 15:22h

Cari, como siempre me enriqueces con tus experiencias. Eres tan expresiva que vivo y siento todo lo que te ocurre.
Eres tan maravillosa como esa cita.
No cambies nunca. Te quiero con locura. Y a vivir que son dos dias!!!!!:-)

Esehombrequetuvesahí

/ 2 julio 2014, 15:44h

Muy buena la historia, consigues sacar una sonrisa con el toque cómico que le das. Y yo no sabía lo del km 22!! Nada, a visitar Fuerteventura!!

Myself

/ 2 julio 2014, 15:52h

La verdad es que es un destino q recomiendo totalmnte a todo el mundo, gay o no, porque Fuerteventura es increible!!!
Y si tienes la suette de encontrate con un chulazo como Mike… pues ¿¿q mas se le puede pedir??

Jose Manuel Carballo Glez

/ 2 julio 2014, 16:38h

En el año 2004 he viajado a Fuerteventura de vacaciones.. Mirad si tanto me ha gustado k he decidido quedarme a vivir en ella.
Lo que mas me gustó fueron sus gentes.. Playas, montañas, y la marcha nocturna.
Hace 8 años que tuve que salir de la isla por motivos personales.. Pero prometo volver muy pronto…
Un saludo a todos los majorer@s.

Diego

/ 2 julio 2014, 19:07h

La historia muy romántica y a destacar que busca have turismo, mencionando cada lugar y especificando cada sitio.
Pero lo que no me gusta en absoluto es el hecho de afemenizarse por ser gay…

Kiko

/ 9 julio 2014, 14:04h

Mi niño me encanta tu relato! Yo disfruté de las playas de Fuerteventura hace mas de 10 años con el que creía que seria mi media naranja.
Hoy me gustaria volver para disfrutarlo de otra manera distinta… Igual que lo disfrutaste tu!! Ese Km 22!!!! Jejejeje

pipe

/ 2 septiembre 2014, 20:10h

Bonito relato,pero estoy de acuerdo con Diego,lo de hablar en femenino creo que sobra.

David Febles

/ 21 septiembre 2014, 20:37h

Muchas gracias por tu comentario Pipe. ¡Esperamos que el resto de los post sean de tu agrado!

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